Una emoción no depende solamente de lo que ocurre. También participan lo que esa situación significa, el estado del cuerpo, lo aprendido, el contexto y lo que podemos hacer.
¿Es lo mismo pensar, sentir, notar algo en el cuerpo y reaccionar?
A veces todo ocurre tan deprisa que parece una sola cosa. Pero pensar, sentir, notar algo en el cuerpo, tener un impulso y actuar no son exactamente lo mismo.