la mirada
No hablo de temas.
Observo lo que hay detrás.
Un día puedo hablar de
- Tecnología.
- Otro de salud.
- Otro de negocios.
- Otro de una conversación cualquiera.
Pero en realidad no va de eso.
Va de mirar un poco más despacio.
De intentar separar lo importante de lo que solo hace ruido.
De observar cómo aprendemos, cómo cambiamos, cómo nos adaptamos, cómo construimos… y también cómo dejamos de hacerlo.
Porque los temas cambian.
La mirada permanece.
No se trata de tener respuestas para todo.
Se trata de conservar la curiosidad suficiente para seguir mirando.
Una forma de observar
Mirar no es opinar más fuerte.
Hoy sobra opinión, sobra prisa, sobra gente explicándonos lo que
tenemos que hacer antes incluso de entender qué está pasando. Y claro, así acabamos
confundiendo información con comprensión y ruido con importancia.
Para mí, mirar tiene más que ver con otra cosa. Parar un momento. Observar mejor.
Hacer una pregunta más incómoda. Detectar una contradicción.
Escuchar una frase cualquiera y pensar: “aquí hay algo”.
A veces aparece en una noticia. A veces en una herramienta nueva.
A veces en una conversación con alguien. A veces mientras paseas al perro, que tampoco
hace falta que todo ocurra en una sala de reuniones con una pantalla enorme detrás.
La mirada empieza cuando dejas de reaccionar a todo y empiezas a elegir qué merece tu atención.
Territorios
Algunas de las cosas que encontrarás aquí
QUIÉN SOY
Tengo más preguntas
que respuestas.
He cambiado de herramientas, de proyectos, de etapas y de formas de trabajar unas cuantas veces. Pero hay algo que sigue bastante parecido.
La curiosidad. Las ganas de entender mejor. La necesidad de construir cosas que tengan sentido. Y esa sensación de que todavía quedan demasiadas cosas por aprender, por hacer y por disfrutar como para sentarse a esperar.
No me interesan demasiado las respuestas prefabricadas. Prefiero observar, pensar, investigar, probar y sacar mis propias conclusiones.
Luego ya veremos si eran buenas…O no.


